Uno de los discos más esperados de la nueva ola del indie acaba de ver la luz: “Comprensión1”, el segundo álbum de Melanie Williams & el Cabloide, editado a través de #GozaRecords, el sello discográfico fundado por Barbi Recanati y la radio Futurock. Un trabajo experimental, desestructurado y eminentemente contemporáneo.


El liderazgo de la multi-instrumentalista Melanie Williams y su trabajo en producción junto a Agustín Bucich, líder de la banda GULI, da como resultado que cada una de las 8 canciones se desplieguen con una gran variedad de recursos y formas sonoras. No hay estructuras, por el contrario, la fuerza del álbum reside en la deformación y la superposición de capas. “Numero1 PRI” hace las veces de intro con un sonido retrofuturista y abre paso a las primeras canciones del disco: “5A” y “El oscuro”. Así el eclecticismo queda expuesto de entrada: la primera es un jazz mutante y la segunda un garage-rock experimental. El aire de la baja fidelidad invade todo el trabajo y la voz de Melanie se diluye entre los sonidos generando un ambiente humeante.

Con sus teclados juguetones y un toque vintage, “Paseo” es una instrumental que funciona como entrada a la segunda parte del disco. “Comprensión” es una balada que se abre a paso lento en la que Melanie canta casi en susurro, dando como resultado un tema seductor con toques de dream pop, shoegaze y psicodelia. Por el contrario, “El tenebroso” suena ansiosa y nerviosa, y sobre la mitad Melanie se anima a dar rienda a su flow. En “Risa de palmera” vuelve a la canción más rockera, aunque el el afán de romper con lo esperable se mantiene intocable. El cierre llega con “El final”, una canción que es un viaje en sí mismo entre lo onírico y lo bailable, un resumen formidable de un disco ídem.



Prensa: Rock City.