Feminista en falta: llegó la hora de sacar nuestras discusiones del clóset
«Ya nadie puede decirle a nadie cómo es ser feminista. Somos muchas más para marcar agenda, y por lo tanto, esto no es un club cerrado que sólo le da carnet a las que cumplen los requisitos o se encuadran sin cuestionar la teoría. El feminismo de masas asusta porque se vuelve inabarcable. Nos asusta, a veces a las propias feministas.
Ahora que estamos juntas, y que nos ven, también aparecen las diferencias. Descubrimos que no hay una sola forma de ser feminista, sino muchas, así como no hay una sola forma de ser mujer, sino muchas. Se trata de levantar la voz, no de hacernos callar entre nosotras.
En medio de esa ola tan liberadora, cuando el reclamo es uno, me siento parte y me afirmo como feminista. Pero no acato un discurso que silencia nuestras diferencias, disciplina a las descarriadas o decide hacer justicia por su cuenta. A veces me pregunto: ¿qué clase de feminista soy? ¿Por qué discrepo tanto como me siento solidaria de otras feministas? ¿Hay un feminismo perfecto? ¿Seré, entonces una feminista en falta? Para contestar esas preguntas, entre otras, escribo.»
@MercedesFunes
Mercedes Funes (1977) nació en Villa Cañás, es politóloga (UTDT) y Máster en Periodismo (UTDT/La Nación). Desarrolló su carrera como periodista y editora en el diario y la revista dominical de La Nación y fue Editora General de la Revista Gente. Es una de las periodistas que fundaron en 2015 #NiUnaMenos contra la violencia machista y escribe una columna semanal sobre género en el suplemento Sábado del diario LA NACIÓN.
